|
Algún día Ana Istarú*
Algún día algún misterioso día húmedo me volcaré en mí misma para siempre, y no podrá nadie llamarme por mi nombre, porque seré un encierro de paz, único y eterno. Algún día húmedo, con el sello infinito de dos palabras: no volveré. Y la vida abierta y dolorosa bajará rodando por las gradas.
|